sábado, 15 de diciembre de 2007

Un cuento de navidad

Ya entrando la medianoche los niños estaban abrumados por el entusiasmo de la inminente llegada de Santa Claus y tambien estaban abrumados por el olor a materia fecal que expedia un viejo que escondian en el garage y alimentaban con cabezas de pescado los domingos.
En este pequeño pueblo de New Hampshire (EEUU, el peor pais del mundo), se tiene una tradicion muy arraigada de la navidad y cada año vienen todos los familiares, incluso los mas feos y gordos a comer una explendida cena mientras llenan bolsas con excremento para arrojar a la cara de anti-americanos como los gays, negros, latinos, arabes y cualquier persona que no quiere la "libertad" de bush que consiste en aniquilar la humanidad por completo.
Ese dia las arboledas estaban llenas de indigentes comiendo patas de perro calentadas al microondas y de repente llega Santa Claus con un orinal en la cabeza.
Cuando llega la navidad la familia smith se llena de amor y sacan al vagabundo del sotano, incluso le reducen la dosis de latigasos al 50% para que se sienta mas a gusto pero esa noche algo cambio....la abuela sentada a la cabeza de la mesa comenzo a gritar consignas neonazis mientras cantaba villancicos en aleman, justo en ese momento el vagabundo levanta su cabeza llena de pescado podrido y empieza a remojarse las pelotas en el pudin de manzana mientras gritaba otras consignas anti-semitas a coro con la abuela, la abuela se orino de la emocion al darse cuenta que el vagabundo no era otro que Herr Muler, antiguo novio suyo de un pequeño pueblo aleman, los dos llorando se abrazaron junto a la familia que de tanta emocion se pusieron a meterle un estropajo por el ano a un perro que habia por ahi.
La abuela lavo con lejia y desengrasante al vagabundo y ya no volvio a comer cabezas de pescado podridas, fueron muy felices hasta que un rinoceronte les pisoteo la cabeza.
Feliz Navidad.

1 comentario:

Elvar - El Chino Muerto dijo...

Joder, luego se queja de que incluyo pornografía en mis relatos, en cada uno de sus relatos hay por lo menos dos o tres personas a las que alguien acaba introduciéndoles algún objeto por el ano. De todas formas, es un gran relato. Impresionante, aunque yo jamás iría a ver una peli con usted.